El proyecto teatral TOC-CHOBRE (Teatro Obrero y Campesino Ochobre) tiene por objetivo la recuperación, creación y difusión de las formas del teatro popular, así como la aplicación a estas formas de contenidos de educación social, insertando el proceso teatral en el marco de dinámicas sociales más amplias.
Formado por Carlos Alba y Vanessa Peña, pretende primeramente experimentar con el Teatro de la Memoria, algo que ambos, desde el monólogo y narración oral el primero; desde la educación social la segunda, han hecho ya. De ahí su intención de combinar talleres y representaciones. Es urgente vincular la recuperación de la memoria histórica con el teatro popular y el Teatro de Narración.
En ese sentido, resaltar los espectáculos del italiano Ascanio Celestini que cita Marina Sanfilippo en su estudio “El renacimiento de la narración oral en Italia y España (1985-2005)”.
En Latinoamérica, desde los años setenta, se han realizado experiencias de este tipo, como las del teatro Escambray, en Cuba. Asimismo, el director chileno Fernando Aguilera trasladó la simbiosis memoria-participación social-teatro popular, a varios pueblos y ciudades de Madrid y Castilla-La Mancha (Morata, Tarancón, Alcalá de Henares…), con excelentes resultados.
Hablando de teatro popular (…) pienso en el teatro de masas inferiores que, en todo tiempo, opusieron su arte espontáneo al arte de las clases dominantes. Libres de las cadenas de la civilización oficial, estas masas satisfacían su instinto teatral creando unas formas y unos procedimientos que, en los pueblos más diferentes, presentan a veces unas coincidencias sorprendentes. (…) Se constata un cierto estilo popular universal.
S. Mokulski